Ante la difícil tesitura de tener que elegir entre los más de 41.000 socios de los que dispone actualmente nuestro Sevilla Fútbol Club, los máximos rectores de nuestro equipo han optado por seguir el mismo criterio que en las dos finales anteriores: La antigüedad de socio.He de reconocer que en la anterior final de Eindhoven me pareció un criterio acertado. Y lo creí así porque estos sevillistas que en momentos de penuria y de vacas flacas mantuvieron su abono, merecían más que nadie gozar de tan insigne efemérides. Estaba convencidísimo de que la fidelidad de éstos, tenía que ser recompensada. Y qué mejor forma para agradecérselo, que regalarles el estar presentes en una final europea.
Pero con este gesto del club hacia ellos, creo que ya obtuvieron su premio y reconocimiento con respecto al resto de socios que, domingo tras domingo, vamos al Ramón Sánchez Pizjuán a animar a nuestro equipo. Pienso que con la deferencia que se tubo en su día para con ellos, ya quedamos todos igualados. Socio antiguo va a final; socio menos antiguo, se la pierde. Y de esta forma, tras la final, TODOS IGUALES.
Ahora llega una nueva final europea. Una buena ocasión para que el club continuase la lista de socios que, también por orden de antigüedad, se quedaron sin poder asistir a aquella finalísima; y, de esta manera, hacer justicia con los sevillistas que se quedaron con las ganas de obtener una entrada para Eindhoven.
Entiendo que hay cientos de fórmulas para realizar el reparto de entradas, y que todas tendrán sus defensores y sus detractores, y estoy seguro de que casi todas las propuestas irán en función de los intereses del que las proponga. Pero una cosa está muy clara: la máxima responsable de esta comprometida e injusta situación es la UEFA, por elegir estadios con tan escasa cabida.
Si desde la Federación Europea se quiere engrandecer esta infravalorada competición entre equipos del viejo continente, deberían empezar por enmendar este gravísimo error, que deja a miles de aficionados con el alma rota al no poder acompañar al equipo de sus amores hacia lo más alto a lo que puede aspirar un equipo de fútbol. La consecución de un Título.
Porque vivirlo, es lo más parecido a tocar el cielo con las manos. Y no tiene nada que ver con verlo por la "caja tonta". Una vez que entras en el estadio de la final, te sientes co-protagonista de la historia. Pasas a formar parte de la misma. Puedes gritar de por vida a los cuatro vientos: "¡¡¡Yo estuve allí!!!". Y da igual los días, meses, años... incluso décadas que transcurran, porque el recuerdo de lo vivido y sentido esa fecha quedará grabada en tu corazón hasta el fin de tus días... Como bien dice nuestro lema, lo recordarás "hasta la muerte".
Y esto, queridos lectores, no se paga con nada. Ni se negocia. Ni nadie es quién para privarte de vivirlo. Ni tan siquiera el mejor presidente de la historia de nuestro club.
Y yo, si Dios quiere, estaré en Glasgow como que soy SEVILLISTA!
Antonio Diago González
1 comentario:
killoooooooooooo!
Soy Jose (Camas). Tú lo dices porque de esa forma tendrías entrada. JAJAJA.
No, en serio. Veo tu propuesta taco de justa, pero qué le vamos a hacer. Si me encuentras una entrada, voy contigo
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