
Por enésima vez volvemos a tener el mismo problema. El Sevilla Fútbol Club se enfrenta a duras negociaciones con federaciones de varios continentes para poder contar con sus muchos internacionales.
Este es el hánpdicap que tiene el ser un equipo grande plagado de jugadores de talla mundial: que sus selecciones quieren contar con futbolistas acostumbrados a competir y ganar títulos. Me refiero a las selecciones dirigidas por entendidos en fútbol, como ocurre en Francia, Brasil, Portugal, Dinamarca, Mali...
Este no es el caso de la selección española. La "Roja", como le gusta llamarla a algunos. Su entrenador es una persona que ya está muy mayor para estos menesteres, y parece estar más preocupado de tener contentos a los medios de Madrid, que de hacer un equipo campeón. Si no ¿Cómo se explica que no cuente con futbolistas como Palop, Martí, Puerta, Tamudo, De la Peña... Todos ellos finalistas europeos y competitivos al máximo. Con raza de campeones, característica ésta de la que adolecen la mayor parte de los integrantes del combinado nacional. Solo Javi Navarro parece gozar de la confianza del sabio de Hortaleza. (Y digo yo, que si este es el sabio, como será el más tonto del pueblo...)
El problema que a priori se presenta más complicado es el de los brasileños. Y ya se sabe lo que representa la canarinha para ellos: el sueño máximo al que pueden aspirar como futbolistas. Para poder contar con ellos en la finalísima del próximo 23 de Junio, aparte de lo que consigan nuestros máximos dirigentes, los futbolistas han de decantarse por la opción de no acudir a la mencionada cita con Brasil, con las consiguientes represalias futuras por parte de la pentacampeona del mundo. ¿Por qué hay que poner a los futbolistas entre la espalda y la pared?
Todos estos problemas se corregirían si los máximos responsables de las federaciones de todo el mundo, se sentaran en una mesa a dialogar para conseguir un calendario ÚNICO, en el que el equipo que paga de su bolsillo la ficha de sus futbolistas y que arriesga la integridad de los mismos, no se viese encima perjudicado al no poder contar con sus futbolistas cuando lo estime necesario. NO HAY DERECHO. Esto es ADULTERACIÓN de la competición.
Antonio Diago González
1 comentario:
Villar dimisión! ¡Qué borracho é, luis Aragoné!
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